The Magnolia Standard en 5 Minutos Dinero Realista, 19 de septiembre: la semana en que la Fed subió las tasas Esto es Dinero Realista, de The Magnolia Standard, la columna del sábado en voz alta. Hoy es sábado, diecinueve de septiembre. La Reserva Federal subió las tasas esta semana, por primera vez en más de tres años. El petróleo siguió arriba de cien dólares. El diésel en Texas marcó un récord. Y una ley estatal nueva cubre a quien toca su puerta para venderle paneles solares. Empezamos con la Fed. El miércoles la Fed subió su tasa un cuarto de punto, a un rango de tres y tres cuartos a cuatro por ciento. El voto fue doce a cero. El comunicado dio una razón: la inflación sigue alta. El presidente Kevin Warsh dijo que el trabajo de la Fed es evitar que un golpe del petróleo se extienda a todo lo demás. Una docena de funcionarios espera otro cuarto de punto este año. El alza llegó rápido. A la mañana siguiente los bancos grandes subieron su tasa preferencial de seis y tres cuartos a siete por ciento. Con esa tasa se calcula casi toda la deuda de consumo con interés variable. Qué se mueve, y qué tan rápido. Las tarjetas de crédito, en uno o dos ciclos de facturación. Las líneas de crédito sobre la casa, al mismo ritmo. Las cuentas de ahorro y los certificados nuevos también suben, por lo general más despacio. Una hipoteca fija ya firmada no cambia. Y una hipoteca nueva sigue al mercado de bonos. El promedio a treinta años de Freddie Mac fue seis punto nueve cinco por ciento el jueves, arriba de seis y cuarto hace un año. Ahora las cuentas, con las cifras de esta semana. Un saldo de cinco mil dólares en la tarjeta al veintiuno por ciento: un cuarto de punto son unos doce dólares con cincuenta al año. Una línea de crédito de cincuenta mil dólares sobre la casa: unos ciento veinticinco dólares al año. Diez mil dólares de ahorro al cuatro por ciento: si el banco pasa toda el alza, unos veinticinco dólares más al año. Y si nadie en la casa hace nada, las tasas de la tarjeta y de la línea de crédito suben solas en uno o dos ciclos, los ahorros suben más despacio, y la hipoteca fija se queda igual. Ahora, la energía. El crudo de Texas cerró el viernes en cien dólares con treinta centavos el barril, su tercera semana seguida al alza. La razón es la oferta: el tráfico por el estrecho de Ormuz va cerca de una cuarta parte de lo que era antes de la guerra. En la bomba, AAA Texas tenía la regular en tres noventa y tres el galón el jueves. Es un dólar catorce más que hace un año. El diésel es el récord: cinco noventa y seis el galón, el promedio más alto en la historia de Texas. Llega a los precios del supermercado unas semanas después. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años volvió al cinco por ciento, y eso pesa más en una hipoteca que la tasa de la Fed. El oro cerró en cuatro mil trescientos ochenta dólares la onza, al alza en la semana. La plata subió cerca de tres por ciento. Los dos subieron de todos modos. El bitcóin estaba cerca de setenta y ocho mil dólares el viernes, una tercera parte abajo de hace un año. Ahora la ley solar. Desde el primero de septiembre, las empresas que venden o rentan sistemas solares para casas en Texas, y las personas que los venden, tienen que registrarse con el departamento estatal de licencias. Las dos se pueden buscar por número de registro. El contrato tiene que venir con un formulario estatal de dos páginas. Contesta diecinueve preguntas, entre ellas el total que pagaría durante todo el préstamo, y un sí o un no a esta: ¿pueden poner un gravamen sobre mi casa si no pago? Y la ley le da al comprador cinco días hábiles para cancelar, por escrito, sin más obligación. El estado suspendió hasta el primero de noviembre la aplicación de algunas de sus propias reglas. El derecho de cinco días está en la ley, y esa pausa no lo toca. Por último, dos leyes más que empezaron el primero de septiembre. Una obliga a los fabricantes de aparatos electrónicos a venderles piezas, herramientas y manuales a los dueños y a los talleres independientes. Teléfonos, laptops y televisores entran. Carros, tractores, consolas de videojuegos y aparatos de cocina no. La otra reconoce el oro y la plata como moneda de curso legal en Texas. Nadie está obligado a aceptarlos. El estado tiene hasta el primero de mayo de dos mil veintisiete para crear una forma de pagar con metal guardado en su depósito de lingotes. Esto fue Dinero Realista. No es asesoría financiera, fiscal ni legal, y el periódico no tiene posiciones en nada de lo mencionado. Cada cifra, con su fuente, está en the magnolia standard punto news. Escrito por nuestra redacción, con voces de computadora.